
jueves 1 de mayo de 2008
los perros, Nuria Kojusner, texto de Diana Aisemberg
Perro
* Anubis, Benjuí, Bethoven, Blondie, Dinamita, Doris, Douglas, Galia, Gitan, Havanna, Hércules, King, Layca, Lassie, Milou, Míster Bones, Oso, Rintintín, Scooby Do, Max, Mendieta, Nipper, Pluto, Popis, Snoopy, Thor, Tigre, Totó.
* Box II, cuyos abuelos habían sido Quina y Brom, los perros del doctor Anton Chejov.
* abandonado, andaluz, callejero, cínico, cuzco, de ataque, de caza, de ceniza, de combate, doméstico, faldero, filósofo, forense, guía, héroe bombero, lazarillo.
* color, cuidado, coincidencia, compañía, comprensión, empatía, entendimiento tácito, inmanencia, intimidad, permanencia, presencia.
* de Bacon, de Goya, de Canaletto, de Jeff Koons, de Maresca, de Velásquez, del Búlgaro. Los canes vaticanos de Emeterio Cerro.
* de Buda. Perros de la felicidad o celestiales.
* el dios-perro, cerbero, ha sido llamado el perro del Hades. Guardián del infierno.
* perro, perra, hijo de perra.
* cuadrúpedo mamífero que ladra al ladrón.
* perros predilectos de caza son llevados por pajes en almohadones especiales.
* perros de paja, amores perros, perros de la noche, todos los perros van al cielo.
mirada
* abarcativa, aguda, ajena, artística, atenta, ausente, bizca, cansada, cautiva, comprensiva, contemplativa, cruel, crítica, demoníaca, determinada, distinta, distante, dulce, entendida, entrenada, extrema, fija, focalizada, furiosa, furtiva, inesperada, ingenua, infantil, interna, inquisidora, justa, lejana, miope, misteriosa, oblicua, optimista, parcial, penetrante, perdida, petulante, posible, positiva, primera, profunda, rápida, seductora, sincera, tendenciosa, transparente.
* lo que vemos nos mira.
* construcción social.
* seguir con la mirada.
* el cruce de miradas construye espacios.
* fuente primordial de adquisición del conocimiento.
* el poder de la mirada es el que el creyente presta al objeto.
* esa mirada tuya.
Mirada de perro: no habla, pinta. Amenaza o reto. Llora sin lágrimas.
Mirada de perro que dice perro que dice amo que dice amor.La mirada del humano que se vuelve amo se vuelve perro se dice amor.El humano se hace perro, hace mirada, se hace cuerpo, para vos.
Colitas y Bobbies En esta operación nominal o de nomenclatura, Nuria Kojusner elige establecer categorías genéricas en relación al ser perro basadas en la materialidad de la obra. Aquí las elecciones reposan sobre elementos estrictamente formales y básicos. Se intenta excluir a la calidad perruna de toda humanidad, y encontrar así la pura animalidad de esta existencia. Los colitas aparecen en papel, bastidor. Es el soporte -estampilla, postal, bastidor- o el medio-dibujo, acrílico, óleo, pastel-lo que los define. Los Bobbies son los objetos, acostados o en la pared. Incluye en esta categoría a los perros con cola. Pinípedos, así como hay lobos marinos, en este universo está el pez-perro. Con forma de perro y en lugar de miembros posteriores, una gran cola, no son sirenas, son presencias acuáticas. Algunos sabrán como yo, que en el Río Paraná, en tiempos de cólera, se instala el pez perro en las aguas color tierra, y atemoriza a la población.Bobby y Colita dice Nuria, son genéricos, porque en una época, eran sinónimo de perro. En esta operación reduce el énfasis de la representación personalizada. Son perros, vivos muertos, de raza, de la calle. Todos son perros. El uso de colores plenos para los fondos colabora restando información del medio externo. El almohadón donde descansa Bobby evoca tanto la vida cotidiana en el siglo XX, como un atributo renacentista o barroco en los retratos personalizados de nuestra historia occidental. Son Perros. Pintados, impresos, objeto-perro. En el suelo, en el cielo, en la pared, en la tela, en la masilla, en la arcilla. Una imagen después de la otra, como fotografías en un álbum, un catálogo o un almanaque. La paleta es irreverente. El pelaje: hilo por hilo, hebra por hebra. La presencia de la obra atraviesa la materia, la fidelidad está en la mirada. Yo soy perro.Guardián: de mi de voz, de el silencio, mi silencio, de tu silencio.
No puede explicarse la mirada de perro a quien no la haya visto.
Diana Aisenberg, 2008.
* Anubis, Benjuí, Bethoven, Blondie, Dinamita, Doris, Douglas, Galia, Gitan, Havanna, Hércules, King, Layca, Lassie, Milou, Míster Bones, Oso, Rintintín, Scooby Do, Max, Mendieta, Nipper, Pluto, Popis, Snoopy, Thor, Tigre, Totó.
* Box II, cuyos abuelos habían sido Quina y Brom, los perros del doctor Anton Chejov.
* abandonado, andaluz, callejero, cínico, cuzco, de ataque, de caza, de ceniza, de combate, doméstico, faldero, filósofo, forense, guía, héroe bombero, lazarillo.
* color, cuidado, coincidencia, compañía, comprensión, empatía, entendimiento tácito, inmanencia, intimidad, permanencia, presencia.
* de Bacon, de Goya, de Canaletto, de Jeff Koons, de Maresca, de Velásquez, del Búlgaro. Los canes vaticanos de Emeterio Cerro.
* de Buda. Perros de la felicidad o celestiales.
* el dios-perro, cerbero, ha sido llamado el perro del Hades. Guardián del infierno.
* perro, perra, hijo de perra.
* cuadrúpedo mamífero que ladra al ladrón.
* perros predilectos de caza son llevados por pajes en almohadones especiales.
* perros de paja, amores perros, perros de la noche, todos los perros van al cielo.
mirada
* abarcativa, aguda, ajena, artística, atenta, ausente, bizca, cansada, cautiva, comprensiva, contemplativa, cruel, crítica, demoníaca, determinada, distinta, distante, dulce, entendida, entrenada, extrema, fija, focalizada, furiosa, furtiva, inesperada, ingenua, infantil, interna, inquisidora, justa, lejana, miope, misteriosa, oblicua, optimista, parcial, penetrante, perdida, petulante, posible, positiva, primera, profunda, rápida, seductora, sincera, tendenciosa, transparente.
* lo que vemos nos mira.
* construcción social.
* seguir con la mirada.
* el cruce de miradas construye espacios.
* fuente primordial de adquisición del conocimiento.
* el poder de la mirada es el que el creyente presta al objeto.
* esa mirada tuya.
Mirada de perro: no habla, pinta. Amenaza o reto. Llora sin lágrimas.
Mirada de perro que dice perro que dice amo que dice amor.La mirada del humano que se vuelve amo se vuelve perro se dice amor.El humano se hace perro, hace mirada, se hace cuerpo, para vos.
Colitas y Bobbies En esta operación nominal o de nomenclatura, Nuria Kojusner elige establecer categorías genéricas en relación al ser perro basadas en la materialidad de la obra. Aquí las elecciones reposan sobre elementos estrictamente formales y básicos. Se intenta excluir a la calidad perruna de toda humanidad, y encontrar así la pura animalidad de esta existencia. Los colitas aparecen en papel, bastidor. Es el soporte -estampilla, postal, bastidor- o el medio-dibujo, acrílico, óleo, pastel-lo que los define. Los Bobbies son los objetos, acostados o en la pared. Incluye en esta categoría a los perros con cola. Pinípedos, así como hay lobos marinos, en este universo está el pez-perro. Con forma de perro y en lugar de miembros posteriores, una gran cola, no son sirenas, son presencias acuáticas. Algunos sabrán como yo, que en el Río Paraná, en tiempos de cólera, se instala el pez perro en las aguas color tierra, y atemoriza a la población.Bobby y Colita dice Nuria, son genéricos, porque en una época, eran sinónimo de perro. En esta operación reduce el énfasis de la representación personalizada. Son perros, vivos muertos, de raza, de la calle. Todos son perros. El uso de colores plenos para los fondos colabora restando información del medio externo. El almohadón donde descansa Bobby evoca tanto la vida cotidiana en el siglo XX, como un atributo renacentista o barroco en los retratos personalizados de nuestra historia occidental. Son Perros. Pintados, impresos, objeto-perro. En el suelo, en el cielo, en la pared, en la tela, en la masilla, en la arcilla. Una imagen después de la otra, como fotografías en un álbum, un catálogo o un almanaque. La paleta es irreverente. El pelaje: hilo por hilo, hebra por hebra. La presencia de la obra atraviesa la materia, la fidelidad está en la mirada. Yo soy perro.Guardián: de mi de voz, de el silencio, mi silencio, de tu silencio.
No puede explicarse la mirada de perro a quien no la haya visto.
Diana Aisenberg, 2008.
pasado de revoluciones/ texto de Andrés Bissserier
Pasado de Revoluciones es una pequeña muestra de una pintura que se propone un imbricado de la figuración con la palabra para representar los cruces inmateriales de un mundo material altamente estratificado y de articulaciones difusas. La estrategia es la saturación como una forma de resistencia a la velocidad de la mirada contemporánea. El tema es la evanescencia de la otredad en un contexto homogeneizado, donde todas las aparentes alternativas de la muy pregonada globalización liberal finalmente llevan a Roma.
Las pinturas se construyen como una superposición de varios registros de distinto orden, sin una conexión narrativa explícita, como experimentos sobre un ideal frustrado de poder transitar una variedad de escenarios no relacionados sin el costo de una continuidad en los procesos de significación mental. En mi experiencia, este ideal es constitutivo e impracticable. Las fronteras entre los distintos escenarios no son cortes limpios, son membranas permeables y puede sucedernos que reaccionemos a destiempo, que nuestras acciones en una escena respondan a estímulos recibidos en otra. También la utilería de un escenario puede cruzar a otro, como sucedió con los accesorios de cocina de la clase media en las manifestaciones del 2001.
¿Qué sucede con una esfera mental estructurada a cierto lenguaje cuando el radio de acción de este lenguaje es amputado, su escenografía y utilería recicladas, sus significados, como fósiles, cristalizados? ¿Responderá la esfera mental hibernando, entrando en una especie de estasis a la espera de una renovación? O tal vez los vectores de esa esfera, rechazados en su escenario natural, sean redirigidos por su propia inercia a otro escenario, con la consecuente deformación de las articulaciones entre ambas esferas mentales, entre cada esfera con su correspondiente escena, entre ambas escenas.
El sentido de una revolución como una transformación social de tipo económica y política parece, de momento, algo del pasado, la noción de una alternativa ideológica operante una utopía nostálgica. El status quo se estira para abarcar los muchos escenarios contemporáneos como una fina capa de manteca sobre un pan demasiado tostado, una película hecha con materia insuficiente para cubrirlo todo sin transparentarse y resultar insípida. La otredad desliza en un eje puramente horizontal y representa un fantasma especular bosquejado para las necesidades inmediatas de la unidad. ¿Que efecto tiene esta desintegración del otro social en la escala íntima? Los mecanismos internos de relación pueden compensar la carencia de una otredad social oxidándose, o fermentando y aliviándose en ocasionales exabruptos, como un geiser, o tal vez, si el intelecto no está pasivo, potenciando nuestra apertura al otro en el ámbito privado.
Las pinturas se construyen como una superposición de varios registros de distinto orden, sin una conexión narrativa explícita, como experimentos sobre un ideal frustrado de poder transitar una variedad de escenarios no relacionados sin el costo de una continuidad en los procesos de significación mental. En mi experiencia, este ideal es constitutivo e impracticable. Las fronteras entre los distintos escenarios no son cortes limpios, son membranas permeables y puede sucedernos que reaccionemos a destiempo, que nuestras acciones en una escena respondan a estímulos recibidos en otra. También la utilería de un escenario puede cruzar a otro, como sucedió con los accesorios de cocina de la clase media en las manifestaciones del 2001.
¿Qué sucede con una esfera mental estructurada a cierto lenguaje cuando el radio de acción de este lenguaje es amputado, su escenografía y utilería recicladas, sus significados, como fósiles, cristalizados? ¿Responderá la esfera mental hibernando, entrando en una especie de estasis a la espera de una renovación? O tal vez los vectores de esa esfera, rechazados en su escenario natural, sean redirigidos por su propia inercia a otro escenario, con la consecuente deformación de las articulaciones entre ambas esferas mentales, entre cada esfera con su correspondiente escena, entre ambas escenas.
El sentido de una revolución como una transformación social de tipo económica y política parece, de momento, algo del pasado, la noción de una alternativa ideológica operante una utopía nostálgica. El status quo se estira para abarcar los muchos escenarios contemporáneos como una fina capa de manteca sobre un pan demasiado tostado, una película hecha con materia insuficiente para cubrirlo todo sin transparentarse y resultar insípida. La otredad desliza en un eje puramente horizontal y representa un fantasma especular bosquejado para las necesidades inmediatas de la unidad. ¿Que efecto tiene esta desintegración del otro social en la escala íntima? Los mecanismos internos de relación pueden compensar la carencia de una otredad social oxidándose, o fermentando y aliviándose en ocasionales exabruptos, como un geiser, o tal vez, si el intelecto no está pasivo, potenciando nuestra apertura al otro en el ámbito privado.
viernes 2 de noviembre de 2007
Inauguración el viernes 16 de noviembre 19hs
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Nocturno y otras escenas
+
Cuatro y veinte cucos
Juan Ignacio Reos + Andrés Bisserier
¿Que otro nombre podría tener la tarea de pintar cuadros?
¿Cual seria la forma de escapar a la estandarización y rigidez con que el arte contemporáneo significa cualquier intento poético?
Pareciera ser que la búsqueda de lo nuevo restringe los caminos en vez de ampliarlos. Uno recorre el panorama artístico y lo que se ve termina asfixiando.
Creo que es este sentimiento el que impulsa a Juan Ignacio Reos a explorar esos oscuros territorios por donde transita su obra... territorios exiliados, desiertos alucinatorios, monstruos prehistóricos, extrañas escenografías de una opera signada por la sensación producida en la precoz mente de un niño por las inclasificables películas reproducidas en los "Sábados de súper-acción".
Las fuerzas primigenias que irrumpen sin aviso desde lo profundo de la tierra y que se mezclan también con esa forma de lo decadente y lo patético, como mítica teatralización de lo que existe dentro del hombre y de los antagonismos casi surrealistas que habitan nuestro tiempo.
Nahuel Vecino
Cuatro y veinte cucos.
Cuatro y veinte cucos es una muestra sobre fantasmas. En mi cabeza, trata sobre el movimiento en las relaciones amorosas. Son todos espacios interiores, vacíos.
Los lugares se entroncan en tres categorías o escenarios: los lugares donde se hace, los lugares donde se descansa y los lugares a los que se vuelve. No veo que cada dibujo entre de forma clara en una sola categoría.
No hay una razón concreta para hacer estos dibujos en el interior de libros. Fue el uso del libro lo que pidió desde un principio no poner personas. La figura humana estaba en el lector. Después vi que eran dibujos de fantasmas.
La perspectiva es siempre frontal, dijo una amiga, para evitar el ingreso del tiempo. La fatalidad está dada por las tres paredes y los objetos desperdigados, que limitan lo que puede o no suceder ahí dentro. Estas historias acaban de suceder, o están por suceder.
El nombre de la muestra surgió de una canción de cuna inglesa del 1700, "A Song of Sixpence" (Una Canción de Seis Centavos), del verso: "4 and 20 blackbirds baked in a pie".
El cuco, o cucú, es un pájaro parasitario que deja sus huevos en nidos ajenos. No hace nido propio, deja solo un huevo por nido. Cuando el cuco rompe el cascarón, todavía ciego, patea los otros huevos hasta expulsarlos.
La madre adoptiva alimenta al cuco porque la coloración interna del pico del cuco se adaptó para emular la coloración de las crías legítimas. Esa coloración gatilla el instinto de la madre de regurgitar el alimento. Los colores están dentro, entre líneas.
Andrés Bisserier
Miércoles y Jueves de 16 a 19hs.
En Palestina 742 1º piso dto.
Entre Corrientes y Humahuaca. Almagro
citas en otros horarios: 1552 604 683
Cierra el 20 de diciembre
¿Cual seria la forma de escapar a la estandarización y rigidez con que el arte contemporáneo significa cualquier intento poético?
Pareciera ser que la búsqueda de lo nuevo restringe los caminos en vez de ampliarlos. Uno recorre el panorama artístico y lo que se ve termina asfixiando.
Creo que es este sentimiento el que impulsa a Juan Ignacio Reos a explorar esos oscuros territorios por donde transita su obra... territorios exiliados, desiertos alucinatorios, monstruos prehistóricos, extrañas escenografías de una opera signada por la sensación producida en la precoz mente de un niño por las inclasificables películas reproducidas en los "Sábados de súper-acción".
Las fuerzas primigenias que irrumpen sin aviso desde lo profundo de la tierra y que se mezclan también con esa forma de lo decadente y lo patético, como mítica teatralización de lo que existe dentro del hombre y de los antagonismos casi surrealistas que habitan nuestro tiempo.
Nahuel Vecino
Cuatro y veinte cucos.
Cuatro y veinte cucos es una muestra sobre fantasmas. En mi cabeza, trata sobre el movimiento en las relaciones amorosas. Son todos espacios interiores, vacíos.
Los lugares se entroncan en tres categorías o escenarios: los lugares donde se hace, los lugares donde se descansa y los lugares a los que se vuelve. No veo que cada dibujo entre de forma clara en una sola categoría.
No hay una razón concreta para hacer estos dibujos en el interior de libros. Fue el uso del libro lo que pidió desde un principio no poner personas. La figura humana estaba en el lector. Después vi que eran dibujos de fantasmas.
La perspectiva es siempre frontal, dijo una amiga, para evitar el ingreso del tiempo. La fatalidad está dada por las tres paredes y los objetos desperdigados, que limitan lo que puede o no suceder ahí dentro. Estas historias acaban de suceder, o están por suceder.
El nombre de la muestra surgió de una canción de cuna inglesa del 1700, "A Song of Sixpence" (Una Canción de Seis Centavos), del verso: "4 and 20 blackbirds baked in a pie".
El cuco, o cucú, es un pájaro parasitario que deja sus huevos en nidos ajenos. No hace nido propio, deja solo un huevo por nido. Cuando el cuco rompe el cascarón, todavía ciego, patea los otros huevos hasta expulsarlos.
La madre adoptiva alimenta al cuco porque la coloración interna del pico del cuco se adaptó para emular la coloración de las crías legítimas. Esa coloración gatilla el instinto de la madre de regurgitar el alimento. Los colores están dentro, entre líneas.
Andrés Bisserier
Miércoles y Jueves de 16 a 19hs.
En Palestina 742 1º piso dto.
Entre Corrientes y Humahuaca. Almagro
citas en otros horarios: 1552 604 683
Cierra el 20 de diciembre
Hasta el 13 de noviembre
Jardín Oculto tiene el agrado de invitarlos a seguir compartiendo nuestro calendario 2007
continúan en exhibición hasta el 13 de noviembre
Poison Espirit
+
las razones de Viernes


Patricio Gil Flood + Mariano Luna
Miércoles y Jueves de 16 a 19hs.
En Palestina 742 1º piso dto. 3
Entre Corrientes y Humahuaca. Almagro
citas en otros horarios: 1552 604 683
continúan en exhibición hasta el 13 de noviembre
Poison Espirit
+
las razones de Viernes


Patricio Gil Flood + Mariano Luna
Miércoles y Jueves de 16 a 19hs.
En Palestina 742 1º piso dto. 3
Entre Corrientes y Humahuaca. Almagro
citas en otros horarios: 1552 604 683
Poison Espirit suena a perfume. Es un conjunto de dibujos. Dibujos donde la cabeza es insignia, es trofeo de guerra y arbitrariedad, símbolo de caza, sede del pensamiento, emblema del sacrificio y también de lo que sobreviene después.
Poison Espirit nos introduce (casi como símbolo de la muerte) en mundos desconocidos, infiernos y paraísos. Una ambivalencia, ritos de pasaje, es revelación e introducción (hermana del sueño). Indica de alguna manera el aspecto perecedero, lo que desaparece en la ineluctable evolución de las cosas.
Patricio Gil Flood
http://flooded.spaces.live.com/
http://www.espacioft.org.ar/BolaDeNievePreguntasArte.aspx?artista=275
Las pinturas de Mariano Luna describen una relación con la naturaleza mediatizada por el espíritu de la urbanidad. Diferencias de código que se traducen en un diálogo deforme, melancólico y contundente.
Moira Aguirrezabal
Mariano Luna
http://www.jardinoculto.com
Poison Espirit nos introduce (casi como símbolo de la muerte) en mundos desconocidos, infiernos y paraísos. Una ambivalencia, ritos de pasaje, es revelación e introducción (hermana del sueño). Indica de alguna manera el aspecto perecedero, lo que desaparece en la ineluctable evolución de las cosas.
Patricio Gil Flood
http://flooded.spaces.live.com/
http://www.espacioft.org.ar/BolaDeNievePreguntasArte.aspx?artista=275
Las pinturas de Mariano Luna describen una relación con la naturaleza mediatizada por el espíritu de la urbanidad. Diferencias de código que se traducen en un diálogo deforme, melancólico y contundente.
Moira Aguirrezabal
Mariano Luna
http://www.jardinoculto.com
miércoles 1 de agosto de 2007
En Agosto, fotografía en Jardín Oculto
Inauguración Jueves 9 de Agosto , 19hs.
donde
una muestra de
Florence Vaisberg +Diego Del Olio
+ Nicolás Levín



donde
Un lugar al que nos invitan tres artistas.
Las fotos de Diego del Olio relevan escenarios cotidianos con afectuosa ironía.
Florence Vaisberg nos propone un prolijo vértice, un callejón temporal, un inquietante dilema.
Nicolás Levín comparte una fracción del misterio nocturno. donde es una muestra de paisajes
Miércoles y Jueves de 15 a 19hs.
En Palestina 742 1º piso dto. 3
Entre Corrientes y Humahuaca. Almagro
citas : 1552 604 683
Cierra el 9 de Septiembre
miércoles 13 de junio de 2007
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